12 mayo día 23 Salinillas de Buradón – Labastida –
Villabuena de Álava- Haro- Cenicero
Aunque parezca muchos pueblos y mucha distancia, todo queda cerca, pocos kilómetros entre poblaciones y villorrios.
Salinillas fue muy rica en la edad media por tener un rio de
agua salada, la cual desecaban en salinas y obtenían un bien muy preciado en la
época, la sal.
Conserva parte de las murallas, puertas y casas de factura
muy particular. Como no, tienen sus escudos heráldicos en algunas fachadas.
Tiene 129 habitantes.
Labastida es mucho mas grande e importante, siendo sede de muchas y conocidas bodegas.
En este pueblo, la piedra utilizada para la construcción de las casas centenarias es arenisca. Piedra muy blanda y que es atacada y disuelta por los fenómenos atmosféricos. Lo vemos en el deterioro de algunas paredes y sobre todo en los escudos.
Ermita en lo alto de un cerro que supone mucho gasto calórico que luego recuperaremos con un vino y un pintxo.
El paraíso de los bebedores de vino, los precios por copa son muy bajos y la calidad muy alta
El pueblo de Villabuena de Álava tiene esta curiosa
construcción que pareciera que tiene la vertical vacilante y que alija un
hotel. Un gran contraste entre la vetustez de las viviendas y la modernidad de
este hotel.
Estábamos tan cerca de las bodegas de Marqués de Riscal, con su edificio diseñado por Frank Gehry, que no nos pudimos sustraer a la tentación de echarle un ojo.
Eva traía un recuerdo muy vívido de una comida en un restaurante de Haro, llamado El Terete, especialistas en cordero lechal al horno.
Hemos acertado. El lugar es muy agradable, la camarera
brasileña muy amable, y la comida de 10.
Vino de la casa que ellos mismos producen, muy apropiado
para maridar con los sabores del cordero.
Plato fuerte, una pierna de cordero que la muchacha cortó con dos cucharas.
Grandioso.
De postre una cuajada de categoría.
A descansar en el apartamentito que tenemos por los próximos 4 días para explorar los pueblos colindantes, sus bodegas, sus vinos y sus restaurantes.










Este día me trae bellos recuerdos, aunque nunca vividos en el lugar pero relacionados a mis andares pasados y recientes. Haro lugar que recuerdo nació mi queridísima madrina (testigo de nacimiento) MariTere Pastor, adorada por mis padres y todo mundo que la conoció, por supuesto uno de mis mentores de la juventud temprana en Mexico. No se diga El Ciego sede de las bodegas de los mejores vinos que he probado en mi vida. Gracias por brindarme la oportunidad de visualiza estos hermosos lugares. El cordero se ve que estaba exquisito y no se diga el plato de pimientos, que envidia.
ResponderEliminar