1 de mayo día 14.
Despertamos en Bermeo, villa de gran tradición marinera.
Mientras reviso la ropa que lavamos ayer y que todavía está muy húmeda, a través de la ventana del salón veo a esta gaviota gigante vegetariana, picoteando las hierbas que crecen en el techo de la casa de enfrente.
En la ofi de turismo nos dan un mapa con un circuito de mas 15 lugares a conocer y nosotros, como turistas obedientes que somos, lo seguimos como mejor nos parece.
Muchos de los lugares marcados en el mapa son perfectamente olvidables y carecen del suficiente atractivo para fotografiarlos o mencionarlos en el blog.
Un Monasterio franciscano con claustro incluido estaría
entre lo más destacado.
Una iglesia con ínfulas de Partenón y poco mas.
Lo mejor como siempre, los paisajes y la costa.
Festivo 11 de la mañana y los jardines se llenaron de familias para disfrutar del día y del sol intermitente.
Frente al parque esta la escuela náutica y en pared hay unos murales que relatan el pasado ballenero de este pueblo fundado en 1236 y que fue capital de Bizkaia desde 1476 hasta 1602, pasando Bilbao a ser la capital.
En la torre de Ercilla, construida por Alonso de Ercilla, autor del poema épico La Araucana, hay un museo dedicado al pescador y a la mar en el que me dejo casi una hora empapándome de historia y anécdotas relativas a la dureza de la vida y el trabajo de los pescadores del mar Cantábrico, traicionero como pocos por sus cambios repentinos y sin aviso. El 12 de agosto de 1912, vino una galerna desde Galicia y encontró a gran parte de la flota bermeana a 50 millas de la costa, pereciendo 143 pescadores de los que 116 eran de Bermeo, el 1% de la población ya no regresó a puerto.
Para quien no este familiarizado con las galernas, son
temporales de inusitada violencia que se dan entre la primavera y el otoño, un
día cualquiera, plácido y con viento cálido del sur, gira súbitamente del
noroeste, bajando la temperatura bruscamente, soplando ráfagas huracanadas y
fuertes aguaceros.
La última parte del paseo nos lleva hacia el puerto donde vuelvo
a constatar como gustan los vascos de las terrazas de los bares con un txacolí
en la mano y un pintxo para morder.
Nosotros, para no ser menos nos hacemos unos vermuts y unas gildas así como una tortilla de bonito con mayonesa que ha sido un hallazgo.
Según mis “profundas investigaciones” en el restaurante Akelarre se come muy bien, justo está frente a nuestro alojamiento. Hacemos reserva y quedamos expectantes del Akelarre gastronómico que nos espera.
Hoy tienen un menú con tres entrantes, un segundo a elegir,
postre, agua y vino por 38€.
1. Ensalada de espárragos, salmón y anchoas………ni fu ni fa.
2.- croquetas de “nunca supimos de qué” y calamar rebozado. Saben a aceite requemado “ muy rico”
3. Langostinos a la plancha al " sabor ninguno"
Rezamos para el plato principal si esté bueno. Nos decantamos por un bacalao a la vizcaína.
Yo creo que el cocinero venía de ser cajero en un supermercado por que estaba salado a mas no poder y con un exceso de pimentón que mataba cualquier otro sabor.
Lo mejor ha sido el ticket……..el nombre del menú de hoy
Un par de casas curiosas
Por suerte nos queda ver el At. Bilbao vs Manchester United.

























Tampoco te ayudó mucho el Bilbao- Mánchester U…. Ni modos jugaron 10 contra 12 árbitro incluido
ResponderEliminarMe encantó lo de "menú obrero" a 38 euros, pues si que ganan bien los obreros en el país Vasco. Por cierto evidentemente no celebraron el día del trabajo. con esos sueldos!. Del partido de futbol lo único que encontré quizá mal del árbitro fue la roja al jugador pues bajó la calidad del juego de los vascos. Veremos a la vuelta como les va.
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