miércoles, 30 de abril de 2025

 


30 abril Día 13

Dejamos la casa palacio del indiano y vamos a ver un museo de una fábrica también fundada por un indiano, venido de México y muy guadalupano, en la que se fabricaban principalmente boinas o txapelas. El nombre de una u otra cambia con el idioma. Los vascos tienen txapelas de más vuelo como la tradicional más achatada.



La fábrica se funda en 1892 y aprovechan el río muy cercano para conseguir la energía con un salto y una bobina. La maquinaria se trae de Bélgica y Cataluña y además de boinas se fabrican mantas para el ejercito nacionalista vasco durante la guerra civil, así como bufandas y calcetines.

La fabrica tiene edificios para dar residencia a los trabajadores y familiares, escuela e iglesia. El 12 de diciembre se sacaba a la virgen de Guadalupe en procesión.

    
                                    Uno de los edificios que se repartía en apartamentos familiares

Hemos aprendido mucho sobre ingeniería textil. La diferencia entre un telar para hacer mantas simples sin diseños y la que nos podrá hacer mantas de cuadros de colores, es su complejidad. El telar de la foto fue ideado en 1801 y a base de tarjetas perforadas, como si fuera una IBM, podía hacer los patrones más intrincados.




Como se puede ver en esta otra foto también se usaban cardos naturales en el proceso de fabricación.



        En el extremo de la foto se ve el rodillo lleno de cardos sobre los que pasan las mantas

El proceso de hacer una boina es harto complejo por todos los pasos, desde tejerla, comprimirla, encogerla, tintarla etc, etc.


                    Boina recién tejida a la que le falta todo el proceso de fabricación

De camino hacia Bermeo paramos en varios miradores.

El primero nos permite admirar la desembocadura de la ría de Bilbao.



En el siguiente, muy cerca de Barrika, de donde es originario el golfista Jon Rham, podemos admirar otro flysch.



                    Grupo de surfistas muy optimistas. Hoy las olas eran minúsculas.

Como lo que sobra en el norte es hierba, todos estos miradores estaban llenos de gente tomando el sol. Se nota que están ávidos de rayos solares después de un invierno muy lluvioso.



El hambre acucia, nos decidimos por un restaurante en Plentzia llamado las Palmeras:

Primero Vainas verdes con salsa de soja para Eva y Linguini de setas para mí.




Segundo, Txipis ( chipirones)en su tinta para Eva y Timbal de morcilla con arroz y pimientos para mi



Todo estaba muy Good, un vino blanco del alto Ebro y cafés, todo por 21,5€

Cambiamos el palacete de anoche por un apartamentito en el centro de Bermeo en una casa antigua y de proporciones mas discretas. Como los coches no pueden entrar en el centro después de las 13:00, hemos dejado el coche en un parking y arrastramos los equipajes 450 m por callejuelas hasta el zulo de esta noche.



                                               Eva tendiendo la ropa

                                                     Nada que ver con el de ayer y 20€ mas caro



martes, 29 de abril de 2025

 


29 abril día 12

Nos despedimos de Vicente y Antonio a la puerta del pisito, ellos retornan y nosotros seguimos en solitario a recorrer lo que resta que es bastante.

Balmaseda, casi en la frontera con Cantabria, pueblo chiquito pero bonito y que tuvo su importancia antaño, estuvo en el camino de la calzada romana Pisoraca -Flaviobriga, hoy en día Herrera del Pisuerga a Castro Urdiales. En la edad media fue paso obligado para las mercancías que desde Castilla iban hacia el Cantábrico y nombrar también a los indianos que al volver de América invertían sus dineros en la industria de la zona.

La villa se le nota el ritmo cansino de la vida de los pueblos, no hay prisa para nada.



La iglesia de San Juan, desacralizada y convertida en museo de la villa donde aprendemos de la historia. Curioso el púlpito multicolor de la ex iglesia. Subimos al campanario, pero las vistas se empañaban por la suciedad de los cristales con los que estaban cubiertos los balcones.



Seguimos viendo casonas y viejos palacios hasta que llegamos a la plaza del ayuntamiento y la iglesia catedral de San Severino. Tan impresionante por fuera como parca y espartana en adornos por dentro.




El vicio se ha apoderado de nosotros y el “beer time” del aperitivo se transformó en Vermut time.

En el barcito tienen vermut Yzaguirre y preguntan que si queremos chupito o normal. Lo pedimos normal con un hielito y una raja de naranja y la sorpresa viene al constatar que la medida normal vasca difiere de la nuestra.




Han sido mas de 200ml de vermut. Con 3 vasos y medio este tío se cepilla la botella.

Aunque la semana santa acabó hace ya unos días, los balcones del pueblo están presididos por fotos muy grandes relativas a dicha festividad. Frente a nuestro vermut teníamos una faz gigante de un cristo con corona de espinas y diente de plata




Leí que en el restaurante de Piscinas de Balmaseda se comía muy bien y que menús cojonudos. Creo que la pagina era un fake. Bastante ful el menú y por la cantidad de las raciones y el tipo de comensal parecía el bar de un polígono industrial. Comida vulgar a mas no poder.

El alojamiento de hoy parece la casa de un indiano, habitaciones enormes, baños kilométricos, camas con dosel y una escalera curva para subir al piso preciosas.





lunes, 28 de abril de 2025

 


28 abril Día 11

No solo ha sido un día muy soleado si no que la temperatura ha subido a mas de 30º. El viento soplaba del sur y traía el calorcito de la tierra.

No hay mucho que reseñar desde el punto de vista turístico.

Una iglesia abierta y muy organizada. Debajo de cada grupo de santos tenían un cuadro con los nombres de los interfectos-as. Además, el organista o estaba practicando y sonaba cuasi “celestial”.

El señorial teatro Arriaga presidiendo la ría.


Con la estación del ferrocarril Santander -Bilbao somos testigos de las barbaridades urbanísticas que suelen sufrir todas las ciudades. Edificios señoriales junto a otros con estilos “ sabe dios que” policromados y atrás una torre caja de zapatos, rompiendo la armonía.




En el interior de la estación descubrimos este vitral que describe oficios, deportes y la laboriosidad de los vascos.



Mas edificios elegantes y zonas ajardinadas nos dan sombra y alivio.



Pasamos por el Café Iruña, que data de 1903 y permanece con todo el sabor de antaño con su decoración mozárabe y techos artesonados de madera.

Tomamos una cerveza reparadora y hacemos una reserva para comer.



Enfrente hay otra iglesia abierta, no damos crédito, dos en el mismo día. Está muy oscura, un curita que sale del confesionario nos indica que tienen un problema de suministro eléctrico, todavía no sabemos la que se avecina.

Al salir al exterior vemos a todo el mundo mirando el teléfono, se quejan de que no hay línea, otros hablan de un apagón masivo en Europa, algunos lo circunscriben a España y Portugal. Todavía no hay caos circulatorio pero hay mucha poli dirigiendo el tráfico.

Nos sentamos en un parque a la sombra y a esperar acontecimientos. En menos de una hora ha vuelto la luz y hemos aprovechado para recuperar fuerzas en el Iruña.


Por la módica de 21,80 € te dan dos platos y postre. Incluye vino, cerveza, sidra y café.

Ensalada de rúcula con bonito en escabeche de primero y Bacalao sobre piperrada

(pimientos, cebolla, tomate y ajo).




Teníamos de vecinos a un grupo de alemanes que solo han pedido cerveza, aunque eran muchos han .
sido muy silenciosos.



Al salir del restaurante hemos visto largas colas para tomar los autobuses urbanos debido a que el metro no funcionaba.


Ya estamos en casa y la única incidencia es los ascensores no funcionan, por suerte estamos en un primer piso.


                                                        Saliendo de la comida


Tendederos en el casco vejo con paraguas incorporado


    

                                    Una siestecita mientras nos traen la cuenta



 

 



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